A todos nos gustaría poder irnos, al menos una vez a la semana, a tomar un baño relajante en un spa. Sentir las burbujitas por todo el cuerpo, los chorritos con agua caliente y distinta presión y comprobar como toda la tensión acumulada se va… Pero no puede ser. La economía no da para tanto.
Aunque si quieres hacer una inversión a largo plazo, puedes instalar un spa en tu propia casa. Seguro que no te arrepientes y que le darás más uso que si tuvieses que ir fuera de casa. ¿No crees? Puedes optar por un sencillo jacuzzi, en el que le pongas burgujas al agua y ya está, o algo más sofisticado que convierta tu casa en un verdadero templo de la relajación.
Como por ejemplo, la bañera Alpha de Morphosis. Esa estructura futurista que ves en la imagen es una bañera que tiene de todo. Y cuando digo todo ...