Y no es que lo diga yo, ni mucho menos. Es que la silla en cuestión se llama así, Bambi Chair. Claro, que no hace falta más que echarle un vistazo para darse cuenta de que el nombre está muy bien puesto, porque lo primero que le viene a uno a la mente al verla es, precisamente, Bambi.
Lo cierto es que la historia de Bambi marcó la infancia de muchos, así que ¿por qué concederle una cesión a esa etapa de nuestra infancia y disfrutar de una silla como esta en casa? La verdad es que podrá ser todo un acierto para ponerle un toque original y diferente a cualquiera de las estancias de la casa.
Seguramente te estarás preguntando de quién es este original (y seguro que para muchos, un tanto extraño) diseño. Pues bien, se trata de un modelo de Kamina&C. La cuestión es que este modelo no es ...