Convertir una cama en sofá

Lo de convertir una cama en un sofá, más o menos improvisado, es algo que todos, quien más quien menos, hemos hecho alguna vez. Y es que si tienes en casa una cama de 90 que ya no vas a utilizar como tal y no sabes qué hacer con ella (a no ser enviarla directa al trastero), lo mejor que puedes hacer, si tienes sitio, es reconvertirla en un sofá improvisado.

Es muy fácil, solo necesitas una colcha larga, que cubra la cama completamente, hasta el suelo. Encima, coloca cojines para formar el respaldo. Es muy recomendable que pongas un par de filas de cojines, o incluso tres, para darle una mayor solidez y consistencia al respaldo.

La idea puede quedar de maravilla, sobre todo si aciertas en la combinación de colores. Lo mejor es optar por un sofá alegre y animado, para darle al aire original, diferente y desenfadado, ya que al fin y al cabo se trata de un sofá poco clásico.

Es perfecto para colocar en una salita de estar o en el cuarto de los niños, para que estén de lo más cómodos mientras leen o juegan. El único inconveniente que le veo es que puede ser algo incómodo a la hora de sentarse, dependiendo de altura que tengan las patas y el colchón. Eso tampoco supone un gran problema, puesto que siempre existe la posibilidad de cambiar el somier por otro que tenga las patas más bajas, que tampoco es muy caro y puede resolver el problema de la altura.

La verdad es que se trata de un estilo original y diferente, y lo mejor de todo es que si te cansas del color del sofá o de la colcha, o si quieres añadir más filas de cojines, puedes hace cualquier tipo de cambios cuando quieras. ¿No te parece genial?

Foto de Design Sponge

ARTÍCULOS SIMILARES

NO HAY COMENTARIOS

Dejar comentario