Esta es una manera sencilla de darle un toque original a una habitación: libros pegados a la pared, que parezcan “volar”. ¿Cómo se logra? Por medio de estanterías invisibles, que se atornillan a la pared y luego quedan ocultas precisamente por los libros que sostienen.

Se trata de un artículo que lleva el minimalismo a su máxima expresión. La hoja del estante queda metido entre la última página y la contraportada del libro, de manera que esta parezca estar “flotando”. Precisamente debajo de ella está el estante, capaz de sostener hasta unos siete kilos de peso.


Otra ventaja del “estante invisible” es la posibilidad de ser colocado en cualquier lugar de la pared, dando lugar a cualquier tipo de combinación posible, a elección del dueño de casa-decorador.
Estos estantes se pueden conseguir en la web, en precios que rondan entre los 15 y 20 euros, o bien, por qué no, ser fabricados por usted mismo. No parecen tan difíciles…
Simplemente genial!
Me encanta, pero como se hace para que la contraportada no caiga?
Va sujeta con unos ganchitos que lleva el soporte…en la imagen se ven si te fijas
Gracias por tu comentario
Me gustaria saber donde venden las estanterias invisibles que estan en open deco. Muchas gracias y un saludo
Hola, yo acabo de comprarme 3 en una papelería que hay en Moda Shopping de Madrid. Me han costado 22€ cada uno. Ahora el reto de colocarlos bien