cocina en blanco

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Colores hay mucho, y unos nos gustan más y otros menos. Dependiendo de la decoración de los espacios de nuestro hogar podemos optar por un tono u otro, pero lo que está claro es que el blanco no pasa de moda. Hoy os presentamos una cocina en blanco, que otorga un aspecto de limpieza y diafanidad sobresaliente.

El blanco es un color muy especial. De hecho, un cuerpo es blanco cuando en su espectro están contenidos todos los colores. Así que se puede decir que este tono es la suma de todos los demás. Su simbología histórica está muy enraizada en muchas civilizaciones. Así, en la occidental se asocia a la pureza y la virginidad. Por el contrario, en países como Japón es símbolo de luto.

Pero no queremos ponernos tristes, que ya llegó la primavera. Y aunque el color por excelencia de esta estación es el verde, el blanco es el tono más luminoso para dar la bienvenida a la época de luz y color. Esta cocina que hoy os presentamos de ejemplo, es un ideal de la cocina en blanco. Tan resplandeciente que casi ciega nuestra vista. Los únicos elementos que contrastan son las piezas de fruta y un jarrón con flores violetas. Todo lo demás es puro carácter virginal.

La superficie de la encimera es de mármol de Carrara, un material de importancia histórica ya que fue utilizado por varios insignes artistas italianos. Tanto los armarios, electrodomésticos como los complementos y los utensilios de cocina vienen en blanco para resaltar esa pureza y limpieza en el aspecto decorativo.

Tal vez incluso resulte, un espacio demasiado irreal por la gran fuente de luz que penetra por la ventana y los reflejos que generan los blancos del mobiliario de la cocina. Por ello, tan solo se trata de un ideal que nos recuerda que el blanco nunca pasa de moda.