San Valentín es una fecha que se presta a decorar de una manera romántica, con corazones, colores rosas y rojos… Claro, un detalle puede quedar bien, pero un exceso de estos colores y detalles puede generar el efecto totalmente contrario: puede acabar siendo empalagoso y crear una sensación un tanto agobiante.
Un ejemplo de lo que NO se debe hacer con la decoración de San Valentín es la foto superior. Lo que podría haber sido simplemente un detalle, con algunos cojines en color rojo o con texto o imágenes relacionados con San Valentín, o tal vez con un cambio de cortinas para dar más sensación de cambio en la estancia, se convierte en un auténtico desastre, por culpa del exceso de detalles: cortinas, cojines, el edredón,
La verdad es que es muy importante tener cuidado a la hora de decorar en esta fecha, ya que la línea entre algo elegante y con ...